La diferencia entre quien salta la piedra y quien se enamora de ella
Hay noches en que repasas una y otra vez lo que salió mal buscando una solución. El problema casi nunca es la piedra que apareció en tu camino, es la relación que decides establecer con ella. Hay quien se enamora de su piedra y organiza su vida entera alrededor del agravio, y hay quien la usa como punto de apoyo para tomar impulso. Lo que ocurrió no se puede cambiar, pero la identidad que construyas sobre ello está fijando, en silencio, el tamaño del futuro que tendrás disponible.
Cuando te sientes vacío.
El vacío interior no es una falla ni una señal de que algo salió mal. Es el espacio en blanco antes del primer trazo, el bloque de mármol antes del primer corte. Desde la perspectiva existencial, es la única condición en que una elección puede ser genuina. Lo que sigue no es una respuesta prefabricada: es un intento de entender por qué ese vacío merece ser habitado antes de ser llenado.

